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Llevar a tu bebé durante el embarazo


Llevar a tu bebé durante el embarazo

Por Kristen DeRocha

Kristen, con Zoie.

Quedé embarazada de mi segundo hijo en un momento en el que me estaban pasando muchas cosas estupendas. Mi hija cumplió dos años y era cada vez más independiente, y mi negocio de portabebés comenzó a tomar vuelo. Pasé las primeras semanas de mi embarazo preguntándome cómo haría para levantarme del sofá y ocuparme de mi negocio, mi hogar y mi familia. Pero apenas desaparecieron las náuseas, la vida se volvió interesante porque, mientras mi negocio crecía, comencé a recibir portabebés de otras madres que trabajan desde sus hogares gracias a la exposición y al maravilloso sistema de trueque.

Hasta este punto, mi experiencia con portabebés era principalmente con bandoleras de anillas y pouches. Por ello, este artículo reúne dos perspectivas: probar nuevos portabebés y estar embarazada al mismo tiempo. En mi época de mamá embarazada, probé todo tipo de portabebés, incluidos pouches, bandoleras con anillas, híbridos bandolera/pouch de anillas, pouches de polar, portabebés estilo asiático y modelos de fulares no-elásticos.

Llevar a un niño en portabebés mientras estás embarazada abarca muchas variables, incluyendo (según lo que mi cerebro de embarazada puede calcular) la edad de tu pasajero, la etapa de tu embarazo y el peso que ganes o el cambio que experimente tu cuerpo.

La edad del pasajero

Kristen (embarazada de 6 meses) con Zoie en una bandolera con anillas.

La edad o la preferencia del niño que estés llevando puede tener un gran impacto en lo que elijas. Si tienes un bebé muy pequeño o que adora que lo lleves durante largos períodos, puede ser perfecto un portabebés que se ate a tu cuerpo, como los de estilo asiático o el fular. Este niño no va a pedir que lo pongas y lo saques una y otra vez del portabebés en un aparcamiento, hasta que sus tiras de color natural parezcan un batik hecho con manchas de aceite de auto. Puedes ponértelo, dejártelo puesto y el peso quedará distribuido a la perfección para adaptarse a tus nuevas curvas. En cambio, un niño mayor que sube y baja de tus brazos probablemente estará más satisfecho con un portabebés más rápido de poner y sacar, como una bandolera con anillas o un pouch. A mi hija le gustaba que la llevara por cortos períodos de tiempo en una bandolera de anillas, en mi cadera, con sus piernas apoyadas sobre mi vientre.

La etapa de embarazo

Kristen (embarazada de 6 meses) con Zoie en un portabebés de estilo asiático.

En segundo lugar, la etapa de embarazo es un factor importante. Tu pouch puede resultarte fantástico al principio, cuando miras con impaciencia tu pequeño vientre buscando evidencia de que realmente haya algo ahí dentro. ¡Pero espera! Si eres el tipo de persona que pasa de flacucha malnutrida (yo) a diosa curvilínea que necesita una talla especial (yo) probablemente necesitarás algo que se pueda adaptar a los cambios.

Además, a la edad de 2 años, mi hija desarrolló una obsesión por viajar adelante -barriga con barriga–. Esto estuvo bien al principio, pero cuando mi vientre creció tuvo que aprender a ser desplazada (supongo que es una buena transición) desde el frente y el centro a olvidada (estoy bromeando) en algún lugar de mi espalda. Aquí es cuando un portabebés de estilo asiático o un fular pueden ser muy útiles. Si tu hijo va a acurrucarse en tu espalda y estará satisfecho con eso, un portabebés con dos hombros puede ser una opción perfecta. Yo elegí una bandolera con anillas para satisfacer la necesidad de mi hija de bajar y subir rápidamente, y mi propia necesidad de estar cómoda.

Kristen (embarazada de 8 meses y medio), Mike y Zoie en un fular a la espalda, con las tiras cruzadas por delante.

Cambios de peso y de la forma corporal

Y por último, mientras mi cuerpo cambiaba, también varió la forma en la que llevaba a mi hija. Lo primero que sucedió fue que mi (todavía) amado pouch se quedó demasiado pequeño. Mi hija empezó a quejarse de que era muy ajustado. Tengo el lujo de fabricar 18 modelos de pouches; pero no es bueno para los negocios si consumo todo mi inventario. Entonces, para ahorrarme la molestia, finalmente elegí mi bandolera para usarla durante todo el proceso. Además, si subes mucho de peso durante el embarazo podrás descubrir que cualquier forma de llevar a tu hijo por cualquier período de tiempo se convierte un desafío, por muchos milagros que prometa tu portabebés.

Diosa Curvilínea, con Zoie en un híbrido pouch/bandolera.

Hasta ahora, he aumentado más de 22 kilos. Súmale a eso los 14,5 kilos de mi hija… Y sí, madres, eso son más de 36 kilos sobre mi estructura de flacucha malnutrida. Así que, al final del embarazo, la elección de tu portabebés debería ser la que distribuya el peso lo más equilibradamente posible alrededor de tu cuerpo. En este punto, un fular proporciona la mayor versatilidad, pero todavía no consigo atármelo correctamente al primer intento, y a la décima vez tengo que acostarme. Sólo he utilizado el rucksack carry (a la espalda, en forma de mochila, con las tiras cruzadas en el frente) y el tibetano. Creo que cada mamá embarazada tiene que experimentar con diferentes portabebés hasta encontrar uno que sea beneficioso al mismo tiempo para ella y para el niño.

El portabebés estilo asiático es estupendo para esta etapa –especialmente el que queda alto en la espalda, con los tirantes atados sobre el pecho. Creo que esa es mi posición favorita para los de estilo oriental y podría llevar a mi hija durante el mayor tiempo de esa forma. Pude llevarla delante al comienzo del embarazo, pero al crecer mi vientre, tuvo que pasar a mi espalda. Cuando la llevaba de la forma estándar sobre la espalda, ataba la tira para la cintura por encima de mi vientre, ya que si la usaba por debajo, Zoie quedaba demasiado baja.

Estos días, sigo prefiriendo mi viejo dispositivo de un solo hombro que distribuye el peso de forma desigual: la bandolera, ya que es el más sencillo de poner y quitar.

Conclusiones

Kristen (embarazada de 8 meses y medio) con Zoie en un fular al estilo tibetano.

En general, he descubierto que llevar a un niño mientras una está embarazada no es ninguna broma. Tuve que poner más límites, mientras que al mismo tiempo veía que las necesidades de mi hija también crecían. Así que, si bien no me sentía físicamente capaz de llevar a mi hija, la bandolera me permitió hacerlo por períodos más prolongados. Y la elección de portabebés dependerá de muchos factores que son individuales según tus necesidades y estilo de vida, así como también según las necesidades de tu hijo mayor.

Ahora me faltan 3 semanas para mi fecha probable de parto y nunca dejaré de poner a mi hija mayor en una bandolera si necesitamos esa cercanía. La llevo cada vez menos a medida que va creciendo, pero sobre todo porque ella lo prefiere así. La he llevado mucho últimamente, por el factor de la novedad. A ella le encanta meterse en nuevos modelos de portabebés. Creo que, en general, la cercanía de ser llevado puede hacer que la transición sea muy suave para un niño mientras sigas a tono con sus necesidades, al tiempo que le enseñas que la vida es un cambio permanente.

Kristen DeRocha es fundadora y propietaria de Hotslings.com.

Artículo publicado por primera vez en TheBabyWearer.

Traducción de Cecilia Galli para Crianza Natural, con la autorización expresa de la autora.

© Kristen DeRocha, Hotslings.com, 2004.

© De la traducción Crianza Natural S.L. www.crianzanatural.com. Si desea reproducir el artículo, solicite permiso.

 

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