Crianza Natural   Mi perfil  Mi compra Mi lista de deseos
Temas centralesProductos naturalesCatálogo OnlineEl ForoEl MercadilloEl ChatEnlacesBuscarAyudaSuscríbete

EMBARAZO

PARTO

LACTANCIA MATERNA

SALUD Y NUTRICIÓN

EDUCACIÓN Y CRIANZA

SUEÑO INFANTIL/COLECHO

LLEVAR A TU BEBÉ

PAÑALES DE TELA

ESTIMULACIÓN TEMPRANA
LIBROS RECOMENDADOS

VÍDEOS

RECETAS DE COCINA


Omega 3: qué son y para qué sirven



Omega 3: qué son y para qué sirven

Por Cecilia Galli Guevara

Los ácidos grasos Omega 3 son beneficiosos para nuestro cuerpo, en especial durante el embarazo y la lactancia, cuando brindan todas sus bondades a la madre y al niño.

Si bien siempre es importante tener una buena nutrición, durante el embarazo y el período de lactancia debemos prestarle más atención a lo que comemos. Se ha demostrado que los ácidos esenciales de cadena larga son fundamentales para el buen desarrollo del feto, para la salud de la madre y para el bienestar en el embarazo.

Los ácidos grasos son los componentes más importantes de las grasas y son esenciales para nuestro organismo, ya que son requeridos en gran cantidad por el cerebro y la retina. No son producidos por el organismo y debemos por lo tanto obtenerlos de los alimentos o de complementos dietéticos. Hay dos tipos de ácidos grasos esenciales: los Omega 3 y los Omega 6. Ellos aportan una gran variedad de efectos benéficos, entre los que se destaca el control del colesterol y por lo tanto su eficacia para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Por otra parte, son tres los principales Omega 3: el ácido docosahexaenoico (DHA), el eicosapentaenoico (EPA) y el ácido alfa-linolénico (ALA). El DHA y el EPA son ácidos grasos de cadena larga. Estos últimos se encuentran en el aceite de pescados y en el aceite de algas unicelulares ; mientras que el ALA está presente en semillas y en aceites de algunas plantas.

Los Omega 3 EPA y DHA son esenciales para el cuerpo humano: el cerebro posee una alta concentración de DHA, que contribuye a la comunicación neuronal y protege a las células contra enfermedades como el Alzheimer. Este ácido es además importante para la salud visual. El EPA, por su parte, ayuda a la salud de los vasos sanguíneos y del corazón.

Es por todo esto que los ácidos grasos esenciales son fundamentales para el desarrollo del cerebro, y por esto son especialmente necesarios en etapas de alto crecimiento, como en el embarazo y la primera infancia, cuando el cerebro del bebé se desarrolla a gran velocidad.

Su importancia durante el embarazo

Los Omega 3 son especialmente importantes durante el embarazo y la lactancia, ya que son fundamentales para el desarrollo neurológico (particularmente el del cerebro y del sistema nervioso), para el desarrollo de los ojos y el crecimiento del niño. Se ha demostrado además que los Omega 3 reducen el riesgo de hipertensión en el embarazo. Y en el caso de los nacimientos prematuros, mejoran las funciones posturales, motoras y sociales de los bebés; también tienen efectos positivos en el desarrollo mental de los recién nacidos de bajo peso. La falta de estos nutrientes, por su parte, está asociada con una alta mortalidad perinatal y puede provocar problemas de crecimiento, de conducta y de aprendizaje.

Pero los beneficios del Omega 3 no son sólo para los hijos: durante el embarazo, estos ácidos grasos minimizan las posibilidades de que la mujer sufra un parto prematuro y de desarrollar preeclampsia.

Y eso no es todo: los ácidos grasos de cadena larga reducen las probabilidades de sufrir depresión postparto, como notó el Dr. David Kyle, de la Mother and Child Foundation –organización destinada a trabajar por la salud de las madres y sus hijos– en una reunión de la American Chemical Society: “Creemos que la alta incidencia de la depresión postparto en los Estados Unidos puede comenzar debido a una deficiencia de DHS en la dieta”, dijo el experto, quien basó su opinión en varios estudios.

Fuentes de Omega 3

Una manera sencilla de ingerir DHA y EPA es incorporar en la dieta pescados como el atún, la caballa, las sardinas, los arenques, las anchoas, el salmón, la trucha o el jurel. Es importante tener en cuenta –especialmente durante el embarazo y la lactancia– que los pescados pueden estar contaminados con mercurio y PCB; ante cualquier duda sobre la cantidad máxima recomendada y sobre los pescados más “seguros”, consulta a tu médico.

El Omega 3 también puede incorporarse consumiendo alimentos enriquecidos con DHA y EPA (huevos, pan, zumos). El Omega 3 ALA, el proveniente de las plantas, está presente en algunas semillas (como las de lino y las de calabaza), en aceites de algunas plantas (aceite de semillas de cáñamo, de maíz, de soja, de girasol, linaza), en frutos, como las nueces y las almendras y en vegetales de hojas verdes oscuras.

Una buena nutrición nos brinda energía, buen humor y salud. Si estás “comiendo por dos”, al alimentarte bien estarás cuidando tu cuerpo, pero además dándole el mejor comienzo a tu nuevo hijo.

© Cecilia Galli Guevara. Redacción 14/04/2010. Actualización 08/03/2011

© Crianza Natural SL. Todos los derechos reservados. Este documento no puede ser reproducido, total o parcialmente, sin autorización expresa de Crianza Natural, y, en su caso, de los autores y traductores.

 

¿Quiénes somos?  ·  ¿Qué es la Crianza Natural?  ·  Lo que Crianza Natural no es  ·  Privacidad  ·  Protección de datos  ·  Mapa

Todo el material al que este sitio hace referencia es puramente informativo. Si tienes cualquier consulta, dirígete a tu pediatra, ginecólogo o médico de cabecera que te podrá orientar según tu caso particular.
El nombre Crianza Natural y su logotipo son marcas registradas de Crianza Natural, S.L.
© 2003-2006 Crianza Natural, S.L. - Tels: 93 6452369 y 649 413 479 - Email: info@crianzanatural.com