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Cómo lavar los pañales de tela

Publicado el sábado, 08 de agosto de 2020.
Autor: Ramón Ollé
Tiempo medio de lectura: 7 minutos y 47 segundos

Esta guía pretende dar respuesta a las preguntas más habituales sobre el cuidado, lavado y tratamiento de los pañales de tela en general. Si es la primera vez que los utilizas y no estás familiarizada con ellos, es muy importante que leas detenidamente esta guía para evitar problemas futuros que con el uso puedan surgir.

¿Cómo lavo los pañales de tela?
Comencemos por la cuestión más básica. Uno de los puntos clave para conservar los pañales de tela en buen estado es la forma en que se lavan y secan una vez sucios. Si bien pueden lavarse a mano, la mayoría de familias preferirán usar la lavadora por todas las ventajas que aporta y porque se lavan mucho mejor. Hay una serie de reglas generales que debes seguir para lavar correctamente los pañales y evitar problemas posteriores:

  • Lava los pañales exclusivamente con detergentes tensoactivos, sin jabón (aunque te sueñe extraño, ahora te explicamos el por qué) y sin enzimas, y utiliza unos dos tercios de la dosis recomendada. Si usas en exceso, puede acumularse con el tiempo en las fibras del tejido. Si usas jabones, la cal del agua acabará también depositándose en los pañales. Los detergentes de Ulrich son adecuados para el lavado de los pañales de tela.
  • Si es posible, utiliza un programa de aclarado largo, para así eliminar posibles residuos. Si el agua es muy dura, puedes usar un antical a base de ácido láctico en el cajón del suavizante para así ablandar el agua.
  • En cuanto a la temperatura, no hace falta que los laves en agua muy caliente. Puedes lavarlos entre 30º y 60º C en función de la suciedad que contengan. Si te preocupa la desinfección y los malos olores, ten en cuenta que la mayoría de microorganismos no sobreviven a los 60º C.
  • No utilices jamás lejías, blanqueantes, suavizantes, aceites o esencias en la colada de pañales. A parte de que pueden dañar o afectar el propio tejido, cualquier residuo podría afectar seriamente la piel del bebé o provocar alergias.
  • Para secarlos, es preferible que los tiendas al sol, aunque puedes usar secadora ocasionalmente.
  • Si los pañales llevan algún tipo de velcro, ciérralo o protégelo para evitar que las telas o hilos se enganchen, y gira el pañal del revés.

¿Puedo usar los pañales tal y como los recibo?
¡No! Para que empiecen a absorber bien y eliminar el apresto de fábrica debes lavar y dejar secar los pañales unas 2 ó 3 veces antes de utilizarlos. Ten en cuenta, que empezarán a absorber al máximo de su capacidad tras unos diez lavados. Basta con lavar los cobertores una vez para eliminar cualquier resto de producción.

¿Cómo guardo los pañales sucios?
Cuando el pañal esté sucio deberás guardalo hasta la próxima colada. La forma recomendada de guardarlos es en seco. Simplemente busca un cubo con tapa o una bolsa cerrada impermeable y ves introduciendo los pañales hasta que sea el momento de lavarlos. Ten en cuenta que has de quitar siempre las deposiciones (no hace falta que quede impecable). Para ello, un viejo cepillo de dientes o de uñas bajo el chorro de agua te puede facilitar la labor. Ten en cuenta que debes guardar cobertores y absorbentes por separado.

También es posible guardar los absorbentes en un cubo con agua fresca, sumergiéndolos con ayuda de una red de nylon, para que la suciedad se vaya disolviendo. Esta especie de “prelavado manual” no es necesario habitualmente, puesto que la lavadora ya realiza esta función con la suficiente eficacia, y solo se debe llevar a cabo cuando los pañales estén muy sucios. Para ello, guarda los absorbentes en un cubo con agua y añade sal blanqueante. El oxígeno activo y el sodio que libera la sal en contacto con el agua limpiará y desinfectará los absorbentes antes incluso de su lavado. En cualquier caso, nunca guardes los cobertores ni los todo en uno en remojo, ya que acabarían dañándose de forma irreparable.

¿Cómo elimino las manchas del tejido?
Lo mejor para evitar las manchas en los absorbentes es prevenirlas. Te recomendamos que utilices forros desechables para recoger las deposiciones y que el absorbente se manche lo menos posible. Si el tejido se ha manchado, remójalo y frótalo (bajo el agua templada o caliente) antes de guardarlo para intentar eliminar la mancha aunque sea parcialmente. Si después de lavar el absorbente continúa manchado, lo más recomendable es tenderlo un buen rato al sol, ya que la radiación UV actúa como un blanqueante natural. También puedes aplicar algún quitamanchas que sea específico para pañales de tela, como la sal blanqueante (exclusivamente en tejidos naturales) o el jabón de bilis animal.

Ten en cuenta que ya se espera que los pañales de tela se manchen y que, en la mayoría de ocasiones, es más una cuestión estética que higiénica.

¿Puedo usar secadora?
Aunque la opción más ecológica siempre es la de tender los pañales al sol, es posible que por el clima o la época del año no resulte posible. Mira la etiqueta de cada absorbente para ver si admite el uso de secadora y a qué temperatura. Ten en cuenta que el tejido se desgasta cada vez que usas la secadora, por lo que no se recomienda como rutina. Aun así, y si el agua de lavado es dura, poner los absorbentes en la secadora ocasionalmente (una vez cada quince días) o durante un intervalo corto de tiempo (10 minutos) revitalizará y aireará las fibras del tejido, devolviéndole un aspecto suave. Nunca uses secadora con un cobertor o pañal todo en uno.

Parece que tengo fugas, ¿cómo las evito?
Las causas de las fugas o escapes de pipí pueden ser diversas. Aquí te indicamos las más habituales:

  • Ajuste: El cobertor debe ajustarse de manera cómoda para el bebé, de forma que no le apriete pero que tampoco deje huecos por donde el pipí pueda escapar. Pasa el dedo por las aberturas de pierna y cintura para comprobar si ajusta bien y asegúrate, además, de que todo el absorbente queda contenido en la parte cobertora, sin sobresalir ningún tejido que pueda hacer un “efecto mecha”.
  • Absorbencia: Un pañal de tela “chupa” el líquido a diferencia de uno desechable que, gracias a un polímero químico, lo gelifica. Debes usar los absorbentes necesarios para evitar que el pañal se sature, y esto es algo que puede requerir un poco de práctica porque depende tanto del material y tamaño del absorbente, como del momento del día y del propio bebé. Si al cambiarlo notas que el pañal está completamente empapado, o bien debes cambiar al bebé con más frecuencia o bien has de usar mayor cantidad de absorbente.
  • Residuos: Con el tiempo la fibra de los pañales puede acumular residuos del lavado, ya sea detergente, cal del agua o químicos de anteriores coladas que han quedado en la lavadora. Esto hace que la absorción se vaya reduciendo. Si ves que está pasando, somete los pañales a varios ciclos de aclarado para intentar disolver y eliminar los residuos, y usa un antical, si es necesario.

¿Qué hago si huelen mal?
Con el uso es posible que, en ocasiones, el característico olor a pipí de los pañales se pueda percibir incluso después de haberlos lavado. Existen varias razones de ello. En primer lugar, es probable que el pañal no esté completamente seco cuando se recoge. Esto hace que en su interior exista todavía humedad que puede favorecer el crecimiento bacteriano ocasionando malos olores. Por tanto, asegúrate siempre de que los absorbentes estén completamente secos antes de guardalos.

Por otra parte, si se usa una cantidad excesiva de detergente, este puede combinarse con el amoníaco característico del pipí y quedar impregnado en las fibras del tejido, provocando el mal olor. Para eliminarlo, has de lavar el pañal de nuevo y someterlo a varios ciclos de aclarado, de manera que el agua de la lavadora vaya disolviendo el exceso de detergente y con él el amoníaco combinado. También dispones de detergentes específicos que ayudan a eliminar el mal olor, ya sea en el lavado o aclarado final, o bien hacer una “sopa de pañales”, dejándolos en remojo en una solución con percarbonato (sal blanqueante).

Cuidado especial de los cobertores impermeables
Los cobertores impermeables están elaborados con poliuretano laminado, un tejido técnico que debe cuidarse de manera especial para evitar su deterioro:

  • Lávalos a mano o a máquina en agua fría o tibia (<40º C) usando únicamente un detergente suave. No uses ningún proceso de lavado en seco.
  • Nunca utilices lejías, suavizantes, vinagre o esencias.
  • No dejes nunca en remojo el cobertor.
  • No lo metas en secadora ni los planches.
  • No expongas el cobertor al sol para secarlo. Si lo has de tender en el exterior, colócalo en una zona de sombra y retíralo en cuanto esté seco.
  • No reutilices inmediatamente un cobertor usado. Pásale un poco de agua para eliminar los restos de urea y déjalo secar mientras usas otro. Podrás reutilizarlo en el siguiente cambio.

Sobre Ramón Ollé
Ramón Ollé es cofundador de Crianza Natural junto con Rosa Sorribas.

Documentos de Ramón Ollé publicados en Crianza Natural

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