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Madres de día: una propuesta pedagógica alternativa

Publicado el viernes, 24 de enero de 2020. Revisado el miércoles, 27 de mayo de 2020.
Autor: Arancha Cuéllar
Tiempo medio de lectura: 10 minutos y 38 segundos


Iniciativa de Madre de Día ‘La Casita de Pez Austral’, en Madrid (Foto: Arancha Cuéllar)

Cuando una familia se enfrenta por primera vez a la disyuntiva de quedarse a cargo de su bebé o dejarlo en manos de terceras personas surgen numerosas dudas. ¿Con quién y dónde estará mejor? ¿Al cuidado de una persona en su casa? ¿En una guardería? Por supuesto se da por sentado que con quien mejor estará un bebé de pocos meses es con su madre en su propio hogar. Pero desgraciadamente este es un lujo que pueden permitirse pocas familias. Ni siquiera juntando las semanas de baja por maternidad, el periodo de lactancia y hasta un mes de vacaciones, es posible llegar a cumplir el mínimo de seis meses de lactancia materna a demanda e ininterrumpida recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las leyes españolas no permiten ni de lejos la conciliación de la vida laboral y familiar, por lo que hay que elegir alternativas para dejar a los bebés a cargo de otras personas.

Y aquí es donde encontramos una figura relativamente nueva y poco conocida en España, aunque muy implantada en Europa: la madre de día. Pero, ¿cuáles son las principales diferencias entre llevar a un niño a una guardería o dejarlo al cuidado de una madre de día? Para empezar, el niño que acude a la casa de una madre de día permanece en un hogar, es decir, un entorno cálido y acondicionado con todas las medidas de seguridad oportunas donde el ritmo es pausado y la atención es individualizada. Un hogar, que aun no siendo el suyo, le proporcionará la seguridad y el bienestar necesarios para su óptimo desarrollo. Un hogar donde la madre de día le arropará con presencia y cuidados personalizados, y donde el ritmo lo marcará el propio niño. Una guardería, aun estando muy acondicionada para acoger diariamente a niños, no deja de ser un espacio institucional que ellos perciben como frío.

Al igual que el personal que trabaja en una guardería, la madre de día es una profesional cualificada de la educación. En su caso, para ejercer la profesión ha de acreditar el título de Psicología, Pedagogía, Magisterio o Técnico Superior de Educación Infantil, así como conocimientos adicionales en pedagogías alternativas centradas en el acompañamiento respetuoso al niño: Pikler, Montessori, Waldorf, etc.

La ratio es quizás la diferencia más evidente entre una guardería y una madre de día. El máximo de niños permitidos en un hogar de madre de día es de tres o cuatro, dependiendo de las edades de los mismos. En el caso de una guardería, en el grupo de edades 1-2 pueden llegar a ser hasta 14 niños por aula y en el grupo 2-3, hasta 20 niños. Si bien hay excepciones de escuelas infantiles donde se trabaja con pareja educativa, lo normal es que el elevado volumen de niños en comparación con la limitada cifra de educadoras y educadores haga imposible la atención individualizada.

Juego libre, sin horario y materiales nobles


Iniciativa de Madre de Día ‘La Casita de Narayola’, en El Bierzo (León) (Foto: Solange Suffert)

En el hogar de una madre de día, la jornada transcurre sin reloj, y el ritmo es el que establece cada niño según el momento evolutivo en el que se encuentre. Un bebé de 9 meses necesitará aún echar una siesta a primera hora de la mañana, que puede que haya ya eliminado otro que ha cumplido los 18 meses y que solo necesitará la siesta de después de comer. Además, el juego es libre, si bien la madre de día se ocupa de organizar el espacio para ayudar al niño a fomentar su autonomía y todos los materiales que pone a su alcance son nobles, bellos y poco estructurados para que el niño despliegue su potencial de imaginación. La madre de día cuenta con un proyecto educativo propio y un sistema de evaluación de calidad. Su función, mientras el niño juega, es la observación consciente sin intervenir para nada, solo viendo su evolución a nivel motriz o cognitivo y su manera de relacionarse con los otros niños de la casa.

En una guardería se cuenta con una programación anual estructurada (con la única excepción del periodo de adaptación) y los pequeños realizan durante parte de la jornada actividades dirigidas sin posibilidad muchas veces de escoger ellos el juego que más les apetece en ese momento. Si es la hora de la asamblea, todos han de sentarse en la asamblea. Si es momento de leer cuentos, pues todos alrededor de la educadora a escuchar. Si es el turno de los desdobles para que unos junten hojas del otoño y otros pinten con témperas, pues es lo que toca.

También la elevada ratio de niños por educadora o educador impide, por ejemplo, que en un día de lluvia puedan salir al patio. En este caso, la necesidad primaria del niño que es salir al exterior cada día independientemente del tiempo que haga, se ve mermada por la incapacidad del adulto de poder asumir el cambio de ropa a 20 niños si estos se mojan o embarran. La madre de día sí se puede permitir tener tiempo para preparar a cada niño con su mono de lluvia, sus botas y su chubasquero para poder salir a disfrutar al aire libre y vivir la estación que toque en su plenitud.

También un hecho palmario que los bebés enferman más cuando acuden a una guardería, ya que se exponen a más contagios de virus al haber más niños, que cuando acuden a una madre de día.


Iniciativa de Madre de Día ‘La Casita de Narayola’, en El Bierzo (León) (Foto: Solange Suffert)

Periodo de vinculación

En la guardería el periodo de adaptación no cuenta con la presencia física de los padres salvo en los dos o tres primeros días y suele ser tan solo unas horas. El periodo de adaptación es completamente diferente cuando se opta por una madre de día. Generalmente la madre o el padre se pueden tomar hasta un mes para acompañar a su hijo en la casita, que servirá de segundo hogar cuando ellos ya no estén. En lugar de periodo de adaptación, se denomina periodo de vinculación, porque el objetivo es lograr que, pasadas unas semanas, el bebé se quede con la madre de día con la sensación de confianza que solo se puede obtener a través de un vínculo de apego seguro.

En general, quien elige una madre de día es porque necesita una opción más flexible que se ajuste a su día a día. Y aunque se procura que los horarios no se interrumpan y el ritmo se mantenga a diario, la familia tiene las puertas abiertas para tener libertad de entrar más tarde una mañana o salir antes una tarde si así lo necesita. No es lo que sucede generalmente en una guardería, donde los pequeños acuden de lunes a viernes y se les puede recoger o bien antes o bien después de la siesta del conjunto de niños. Esto ocurre porque todos tienen establecido el horario de siesta siempre a la misma hora. Cuando los padres acuden a buscar al bebé a la casa de una madre de día, lo habitual es que se queden un rato charlando y comentando cómo ha transcurrido la jornada. Esa comunicación diaria es vital para el sano desarrollo del niño.


Iniciativa de Madre de Día ‘La Casita de Narayola’, en El Bierzo (León) (Foto: Solange Suffert)

El horario que cubre una madre de día suele ser 7 u 8 horas diarias como máximo, mientras que en una guardería existe el horario ampliado en turno de desayuno y merienda para los niños que tienen que pasar más tiempo por los horarios laborales de sus padres.

El coste medio de una madre de día, incluyendo la comida, suele rondar entre 450 y 550 euros, dependiendo de las comunidades autónomas. Podría equipararse a lo que cuesta una guardería privada, con la diferencia de que, por el momento, no cuentan con el “cheque guardería”, que supone una ayuda de unos 100 euros más que aceptable para las familias que optan por la escuela infantil para el cuidado de su bebé. ¿Una madre de día es una opción más cara? Teniendo en cuenta la atención personalizada que recibe el bebé, no, aunque es cierto que no está al alcance de todos los bolsillos, mientras que una guardería sí, sobre todo si se trata de una guardería municipal.

El menú también se cuida mucho en un hogar de madre de día. Al igual que en una guardería, es revisado por nutricionistas que verifican que incluyen todos los nutrientes necesarios para el grupo de edad al que va dirigido. Sin embargo, no todas las escuelas infantiles, aunque sí muchas, tienen cocina propia, por lo que tienen que tirar de catering, mientras que una madre de día cocina a diario los alimentos frescos y plantea alternativas más ecológicas y sostenibles. Cierto es que hay familias que prefieren proporcionar ellas la comida, por lo que la madre de día descuenta esta parte de la cuota mensual.

Situación legal en España

La madre de día es una figura muy popular en países como Alemania, donde se le conoce como tagesmütter, y ejerce la profesión subvencionada por el Estado. También lo es en Francia, donde se llama assistante maternelle o en Reino Unido, donde se le denomina childminder. En España la madre de día cuenta con regulación en algunas comunidades como Navarra, a través de la “orden foral sobre servicio de atención a menores de tres años en el domicilio de las cuidadoras”, y en la Comunidad de Madrid, donde desde el año 2015 se contempla como una opción más de tutela regulada por la Consejería de Asuntos Sociales y Familia. En Galicia, la Xunta financia a las madres de día con fondos públicos en municipios de menos de 5.000 habitantes para fomentar la conciliación laboral y evitar la despoblación por falta de escuelas infantiles. En esta Comunidad, a las familias les sale esta opción casi gratis (solo se ocupan de la comida y los pañales) y la madre de día recibe una subvención de la Xunta, si bien se tiene que dar de alta como autónoma o constituirse como una cooperativa de trabajo. En otras comunidades como Asturias, Cataluña (Llars de Criança), País Vasco, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla y León, Castilla La Mancha, Murcia, Baleares y Canarias las negociaciones para conseguir la regulación están avanzadas.

Al igual que una guardería, una madre de día puede recibir en cualquier momento una inspección para verificar que la actividad funciona adecuadamente y que se cumple con toda la normativa vigente. Entre algunos de los requisitos que deben cumplir, por ejemplo, están el poseer el título de Primeros Auxilios en Niños y Bebés, el de Manipulador de Alimentos y un seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles accidentes que puedan ocurrir tanto en el hogar como en la salida al parque.

Además de la propia regulación de los organismos oficiales, las madres de día están agrupadas y cuentan con la regulación más específica de diferentes asociaciones, entre las que destacan la Red de Madres de Día y la Asociación de Madres de Día Waldorf. Entre los requisitos que han de cumplir incluyen, además de todos los títulos oficiales anteriormente mencionados, cursos adicionales específicos sobre la labor de madre de día y prácticas en casas de veteranas, que permitan avalar a esa persona como una garantía para las familias con las que se vinculará en un futuro.

En definitiva, volviendo a la pregunta inicial de con quién está mejor un bebé en su primera infancia, insistimos en que con su madre y en su hogar. Y, si esto no es posible, cada cual puede valorar qué opción se presenta como la más adecuada a las necesidades y respetuosa con el ritmo del bebé. Por supuesto, son muchas cuestiones a valorar y no siempre todo el mundo puede permitirse una u otra opción. Lo mejor es poder elegir. Y por suerte, cada vez hay más donde elegir.

Bibliografía y enlaces:

  • www.comunidad.madrid/servicios/asuntos-sociales/familia
  • http://www.navarra.es/home_es/Actualidad/BON/Boletines/2006/33/Anuncio-1/
  • https://www.escolasinfantisdegalicia.es/
  • https://www.redmadresdedia.com/ (Red Madres de Día)
  • http://www.madresdedia.org/ (Asociación Madres de Día Waldorf)
  • https://www.tagesmütter.com/
  • https://www.service-public.fr/particuliers/vosdroits/N20383 (assistante maternelle)
  • https://www.childcare.co.uk/find/Childminders
  • http://llarsdecrianca.cat/
  • https://ludus.org.es/es/books/71-otra-educacion-ya-es-posible ‘Otra Educación ya es posible: una introducción a las pedagogías alternativas’, de Almudena García (editorial Litera)
  • https://ludus.org.es/es/projects?age=childminder (Proyectos de Madres de Día en www.ludus.org)
  • https://www.who.int/topics/breastfeeding/es/ (Recomendaciones OMS lactancia materna)

Sobre Arancha Cuéllar
Arancha Cuéllar es periodista, educadora infantil y madre de dos niñas. Tiene un proyecto de madre de día en Madrid: https://ludus.org.es/es/la-casita-de-pez-austral, que compagina con la redacción de blogs para empresas. Si quieres conocer más sobre su trayectoria profesional puedes consultar su web https://aranchacuellar.es/

Documentos de Arancha Cuéllar publicados en Crianza Natural

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