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Publicado el jueves, 22 de agosto de 2019. Revisado el jueves, 22 de agosto de 2019.
Autor: Janet Lansbury
Tiempo medio de lectura: 5 minutos y 38 segundos
Como educadora y escritora de crianza, mi objetivo es apoyar, incentivar y resolver dudas. Así que siento una pequeña punzada de culpabilidad cuando me piden consejos sobre cómo enseñar a ir al baño, y mi respuesta es, esencialmente, que no lo hagan.
Los niños no necesitan que los adultos les enseñen a usar el baño. Necesitan padres y cuidadores que se comuniquen y compenetren para apoyar y facilitar el proceso de aprendizaje que implica ir al baño, proceso que es particular de cada niño.
Estas son las 3 razones principales por las que no recomiendo que los adultos dirijan el aprendizaje del uso del baño.
No es necesario.
No recuerdo que mis dos hijos más pequeños aprendiesen a ir al baño. Recuerdo vagamente el comienzo de este proceso en mi primer hijo, pero solo porque me quedé pasmada cuando empezó a mostrar interés a los 18 meses, completando el proceso a los dos años.
Mis experiencias ilustran el proceso normal, natural y aburrido que supone aprender a ir al baño cuando los padres no intervienen. A lo largo de los años he trabajado con cientos de padres que cuentan experiencias similares.
Esto plantea una pregunta: ¿Por qué tenemos que añadir enseñar a usar el baño a nuestras ya abrumadoras tareas si no hacerlo es igual de bueno, si no mejor? ¿Por qué arriesgarse a los dolores de cabeza, las luchas de poder y la resistencia, las frustraciones y los fracasos? ¿Por qué ir de capataz cuando podemos relajarnos, disfrutar y llenarnos de orgullo por el logro autodirigido de nuestro hijo?
Es arriesgado.
Los niños pequeños tienen la necesidad de oposición a los padres adecuada a su desarrollo y, si los padres tienen un plan sobre el aprendizaje para ir al baño, los bebés sanos tienden a rechazarlo, incluso aunque hubieran estado listos para comenzar a usar el baño por sí mismos.
La experta en infancia Magda Gerber señaló tres tipos de aptitudes necesarias para que los niños aprendan a ir al baño:
El factor de preparación emocional suele ser el último en conquistarse; es el más frágil, y también el más poderoso. Los niños pequeños inteligentes, sensibles y conscientes pueden percibir fácilmente el plan de los padres. Para algunos, el más sutil de los empujones hacia el orinal o a dejar los pañales, les puede causar retención de orina o heces, retrasar el aprendizaje de uso del baño durante meses o incluso años, y causar vergüenza o un estreñimiento severo.
En este video (en inglés), Suzanne Schlosberg, madre de gemelas, comparte su historia sobre el entrenamiento para ir al baño dirigido por adultos, como una advertencia:
En el libro It's No Accident, del que Schlosberg es coautora junto al urólogo pediátrico Steve Hodges, se insta a los padres a frenar el entrenamiento para ir al baño y se informa de que el estreñimiento (causado principalmente por un entrenamiento precoz/impaciente y la mala alimentación), es la causa principal de casi todas las enuresis, escapes de pis y caca, e infecciones recurrentes del tracto urinario. Según Schlosberg, «la mayoría de los padres no conocen los signos de estreñimiento (asumen que significa "caca infrecuente"), y al no reconocerlo, los niños sufren.»
A lo largo de los años que llevo trabajando con padres he aprendido que enseñar a ir al baño es meterse en un berenjenal. Incluso me estremezco cuando los padres me dicen que están «trabajando en ello», porque he visto demasiadas veces cómo ese comportamiento desemboca en problemas.
Por supuesto, escucho sobre todo a padres que están esforzándose y ansiosos. Debe haber muchos a quienes las técnicas de entrenamiento para ir al baño les funcionan. ¿Por qué si no habría tanta proliferación de libros y productos para instruir sobre el uso del baño? Hmmm... los expertos en marketing no intentarán convencer a los consumidores de que necesitan algo que en realidad no necesitan, ¿verdad?
Los niños se merecen este logro.
No existe una larga lista de cosas que los niños pequeños puedan lograr. Pero pueden lograr esto, así que no veo ninguna razón para no dejar que dominen esta habilidad. No hay ninguna afirmación más poderosa para fomentar la confianza en niños pequeños que "puedo hacerlo".
Aprender a ir al baño resulta natural y fácil:
Artículo traducido con permiso de Janet Lansbury
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Janet Lansbury, ex actriz y modelo, comenzó su pasión por la educación de madres y padres cuando ella misma se convirtió en madre y buscó la orientación de la experta infantil Magda Gerber para luego formase con ella profesionalmente. Durante los últimos 20 años, Janet ha impartido clases de crianza en RIE (Resources for Infant Educarers) en Los Ángeles, de la cual forma parte de la junta directiva, ha presentado numerosas conferencias sobre primera infancia y ha escrito diferentes artículos sobre el tema.
En la actualidad ofrece su apoyo a cientos de miles de padres en todo el mundo a través de su sitio web JanetLansbury.com, compartiendo ideas obtenidas a través de sus clases de crianza y experiencias personales como madre de tres hijos. Janet alienta a los padres y profesionales del cuidado infantil a percibir a los bebés como seres humanos únicos y capaces con habilidades naturales para aprender sin que se les enseñe, para desarrollar habilidades motoras y cognitivas, comunicar, enfrentarse a los retos de su edad, a iniciar y dirigir juegos independientes por períodos prolongados, y mucho más.
Es autora del libro Hacia otro nivel de cuidado.
Documentos de Janet Lansbury publicados en Crianza Natural